Las obras maestras
Rosa de oro de la catedral de Basilea, Cl. 2351 © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Las obras maestras
Rosa de oro de la catedral de Basilea, Cl. 2351 © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Rosa de oro de la catedral de Basilea, Cl. 2351 (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Rosa de oro de la catedral de Basilea, Cl. 2351 (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Rosa de oro de la catedral de Basilea, Cl. 2351 (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Rosa de oro de la catedral de Basilea, Cl. 2351 (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Rosa de oro
Descripción
Cada año, el cuarto domingo de Cuaresma, el Papa ofrecía una rosa de oro a uno de sus fieles cuya piedad quería destacar, pero también para recompensarle por sus servicios.
Rosa sin espinas, como las que perfumaban el Paraíso, era el símbolo de la Pasión de Cristo y de su Resurrección.
Esta rosa está trabajada con gran delicadeza: los tallos, estrechas cintas dobladas sobre sí mismas, y las flores, formadas por corolas superpuestas, están recortadas en una fina lámina de oro. Juan XXII la mandó realizar en 1330 y se la regaló al conde de Neuchâtel Rodolphe de Nidau, que había apoyado al papa en su lucha contra el emperador Luis de Baviera. Se pudo identificar gracias a su escudo de armas, presente en el escudo esmaltado que hizo añadir a la rosa, con un nudo de filigrana del siglo XIII.
El nombre del artista se conoció gracias a la contabilidad pontificia: se trata del orfebre sienés Minucchio, activo en Aviñón entre 1327 y 1347. Tras el establecimiento del papado en 1309, Aviñón se convirtió en un importante centro artístico, donde artistas de todos los horizontes trabajaban para los papas y cardenales.
Esta obra es la rosa dorada más antigua que se conserva.
Procede del tesoro de la catedral de Basilea.
Donación de Theubet en 1854
| Número de inventario | Cl. 2351 |
|---|---|
| Altura | 60 cm |
| Técnica y soporte | Orfebrería |
| Forma de ingreso | Donación de Theubet, 1854 |