Virgen del Calvario, Cl. 2368 © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Virgen del Calvario, Cl. 2368 © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Virgen del Calvario, Cl. 2368 (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Virgen del Calvario, Cl. 2368 © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
San Juan del Calvario, Cl. 2369 © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
San Juan del Calvario, Cl. 2369 (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
San Juan del Calvario (detalle) © GrandPalaisRmn / Michel Urtado
Virgen y san Juan de Prato
Descripción
Estas dos esculturas de madera policromada representan a la Virgen María y a san Juan. Datadas a principios del siglo XIII, forman parte de un conjunto escultórico procedente de la catedral de Prato, cerca de Florencia (Italia).
Para comprender plenamente estas esculturas a tamaño real, hay que imaginarlas en su disposición original. Pertenecen a un grupo escultórico que representa un Descendimiento de la Cruz. En el centro se encontraba el Cristo crucificado, que aún se conserva en la catedral de Prato. Las figuras de José de Arimatea y Nicodemo lo bajaban de la cruz. La Virgen y san Juan se situaban a ambos lados y señalaban al grupo central con la mano.
Estos últimos suelen aparecer representados en la Crucifixión o en el Descendimiento. Cuando están presentes, la Virgen siempre se sitúa a la derecha de Cristo y san Juan a su izquierda.
Las dos estilizadas figuras adoptan la pose hierática de la escultura italiana de la primera mitad del siglo XIII, cuya referencia es entonces el arte bizantino.
Su vestimenta está enriquecida con drapeados de pliegues rectilíneos o de líneas curvas. Los pliegues concéntricos del velo que rodea el rostro de la Virgen parecen envolverla en su dolor.
Afligidos por la muerte de Cristo, estos personajes expresan sin embargo un dolor contenido. Sus rostros serios transmiten recogimiento e interioridad.
Al igual que la Virgen, san Juan llama con la mirada y la mano al cristiano a convertirse en protagonista del drama de la Pasión y a participar en los sufrimientos de Cristo.
La puesta en escena teatralizada de estas esculturas evoca los dramas litúrgicos que aparecieron en las iglesias hacia el año mil. Sus dimensiones y su delicada policromía hacen que la escena sea realista y aumentan aún más el efecto que produce en los fieles.
El tema del Descendimiento de la Cruz tuvo un notable éxito en la Italia del siglo XIII. Esta representación se multiplicó en relación con el desarrollo de una piedad franciscana dedicada a hacer sensible la humanidad de Cristo.
Virgen del Calvario
| Número de inventario | Cl. 2368 |
|---|---|
| Ancho | 40 cm |
| Altura | 171 cm |
| Profundidad | 30 cm |
| Ubicación original | Prato |
| Técnica y soporte | Escultura ; Madera |
| Forma de ingreso | Adquirido en 1854 |
San Juan del Calvario
| Número de inventario | Cl. 2369 |
|---|---|
| Ancho | 40 cm |
| Altura | 169 cm |
| Profundidad | 50,6 cm |
| Ubicación original | Prato |
| Técnica y soporte | Escultura ; Madera |
| Forma de ingreso | Adquirido en 1854 |